¿SIN DATOS DEL SERVICIO METEOROLÓGICO? EL AJUSTE TAMBIÉN PUEDE DEJAR A LA ARGENTINA A OSCURAS FRENTE AL CLIMA

Mientras el Gobierno ajusta el Estado, el país enfrenta una temporada marcada por El Niño y por la posibilidad de tormentas severas, lluvias intensas y granizo.
Sociedad22 de septiembre de 2026Hora ReimonHora Reimon

Hay algo que parece invisible hasta que ocurre una tragedia: la información meteorológica también es infraestructura.

No se trata solamente de mirar el pronóstico para decidir si llevamos paraguas. El Servicio Meteorológico Nacional cumple funciones esenciales para anticipar tormentas, lluvias intensas, granizo, ráfagas y otros fenómenos capaces de afectar viviendas, rutas, producción, transporte y servicios.

Y en plena temporada de El Niño, la cuestión adquiere todavía mayor importancia.

El propio SMN informa que actualmente las condiciones corresponden a una fase cálida de El Niño y que existe una probabilidad del 100% de continuidad durante septiembre-octubre-noviembre de 2026, con una intensidad estimada entre fuerte y muy fuerte. El organismo señala además que en nuestro país El Niño puede favorecer precipitaciones superiores a lo normal y episodios de lluvias intensas, especialmente en el Litoral.

Ahora aparece el otro problema: el ajuste sobre el organismo encargado de producir esa información.

En abril se informó que el Gobierno proyectaba desvincular a 140 trabajadores contratados del SMN, principalmente vinculados a tareas administrativas y de observación manual, como parte de una reestructuración orientada a automatizar procesos.

Meses antes, trabajadores del organismo habían advertido sobre un escenario mucho más amplio de reducción de personal y remarcaron que el SMN funciona las 24 horas, los 365 días del año, produciendo información utilizada por la aviación, el campo, la navegación y los sistemas de alerta temprana.

 ¿Qué pasa cuando llega la tormenta?

El problema no es solamente si mañana llueve.

El problema es quién observa, quién procesa los datos, quién detecta la evolución de una tormenta y quién genera una alerta cuando todavía hay tiempo para reaccionar.

Porque cuando el granizo rompe un auto, cuando una tormenta tira árboles, cuando una lluvia extraordinaria transforma una calle en un río o cuando una familia tiene que abandonar su casa, ya es demasiado tarde para discutir si el Estado tenía suficientes trabajadores, radares, estaciones y sistemas de alerta.

El propio SMN reconoce que, frente a El Niño 2026-2027, resulta fundamental fortalecer la capacidad de anticipación ante fenómenos de alto impacto como tormentas severas, granizo, ráfagas intensas y grandes acumulados de lluvia en pocas horas.

 EL DATO MATA AL RELATO

Modernizar un organismo no necesariamente significa destruir capacidades humanas.

Automatizar una estación meteorológica puede ser útil. Pero automatización no significa que sobren meteorólogos, observadores, técnicos y especialistas.

El clima no negocia con el Excel.

Y una alerta que llega tarde no se puede imprimir al día siguiente para compensarla.

Porque cuando el granizo ya hizo pelota el auto, cuando el agua ya entró a tu casa o cuando una ciudad vuelve a inundarse, el discurso del ajuste puede sonar muy eficiente desde una oficina.

Pero desde el barrio, abajo del agua, la pregunta es otra:

¿Quién estaba mirando?

HORA REIMON

Donde el poder incomoda, ahí estamos.