
El Presidente volvió a sorprender con una descripción de la Argentina que parece transcurrir en un universo paralelo: aseguró que, si fuera peronista, “el 50% de las calles de Argentina llevarían mi nombre” por sus supuestos logros. Mientras tanto, millones de argentinos siguen enfrentando una economía marcada por el ajuste, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades para llegar a fin de mes.
