GRAVÍSIMO: DENUNCIAN QUE MÁS DE 40 FAMILIAS PODRÍAN SER DESPLAZADAS DE FINCA LAS COSTAS, EN SALTA
Hora Reimon
Tierra, familias y un conflicto que vuelve a escalar
“Van a demoler nuestras casas. Somos más de 25 familias en Finca Las Costas y quieren avanzar sobre nuestras tierras”.
La denuncia vuelve a poner en el centro de la escena el conflicto territorial que atraviesa a la comunidad Lule de Finca Las Costas, en la provincia de Salta.
Según publicaciones recientes, el problema está relacionado con un proyecto que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados provincial y que autoriza al Ejecutivo salteño a entregar en comodato, durante 25 años, unas 8,8 hectáreas de tierras fiscales al Tigres Rugby Club para ampliar sus instalaciones.
Las familias que viven en la zona sostienen que esos terrenos forman parte del territorio que habitan desde hace décadas y advierten que el avance del proyecto podría afectar sus viviendas y sus medios de subsistencia.
La comunidad Lule cuenta con reconocimiento jurídico del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), mientras que sus integrantes reivindican la ocupación histórica y ancestral de Finca Las Costas.
Una disputa que no comenzó ahora
El conflicto por Finca Las Costas tiene antecedentes de varios años. En 2023, por ejemplo, fueron denunciados desalojos de familias Lule en terrenos que la comunidad considera parte de su territorio indígena.
En 2026, el nuevo proyecto legislativo volvió a encender la alarma.
Desde la comunidad denuncian que la entrega de tierras podría afectar directamente a familias que viven y trabajan allí. Algunas organizaciones también cuestionaron que el proyecto haya avanzado sin estudios suficientes de impacto ambiental y social y sin una consulta previa, libre e informada a la comunidad indígena, un derecho contemplado por el Convenio 169 de la OIT.
Por su parte, desde el Tigres Rugby Club sostuvieron que el objetivo de la iniciativa es ampliar actividades deportivas y sociales. El proyecto todavía se encuentra bajo análisis del Senado provincial.
¿Se está “vendiendo un pueblo”?
Esa es la expresión que comenzó a circular en redes para describir la situación. Sin embargo, la información disponible no permite afirmar que un intendente haya vendido un pueblo completo ni que exista una venta de Finca Las Costas a un privado.
Lo que sí está documentado es un proyecto provincial para otorgar en comodato 8,8 hectáreas durante 25 años, mientras las familias y la comunidad Lule denuncian que la medida puede afectar el territorio que habitan.
El dato central es otro: hay familias que aseguran que sus viviendas y su forma de vida están en riesgo por el avance de un proyecto sobre tierras que consideran parte de su territorio histórico.
Y el conflicto vuelve a abrir una discusión de fondo: ¿qué ocurre cuando el desarrollo de emprendimientos privados avanza sobre territorios donde viven comunidades desde hace generaciones?
En Finca Las Costas, esa pregunta todavía no tiene una respuesta definitiva.
