CAE LA INVERSIÓN EN EDUCACIÓN: EL AJUSTE TAMBIÉN LLEGA A LAS AULAS
El presupuesto educativo nacional toca un piso histórico. La inversión pasó del 1,42% del PBI en 2023 al 0,77% previsto para 2026: una caída del 47%. Además, la Ley de Presupuesto derogó la obligación de destinar al menos el 6% del PBI a educación, sumando Nación y provincias. El ajuste no es solamente una cifra: compromete el financiamiento de un sistema del que dependen millones de estudiantes.
La pregunta es qué futuro se puede construir cuando se achican los recursos destinados a la educación.
Hora Reimon
El Estado nacional destinará apenas el 0,77% del PBI a educación durante 2026, según la cifra difundida. Se trata del nivel más bajo de los últimos 20 años.
El dato vuelve a poner en discusión el rumbo del financiamiento educativo en la Argentina: menos recursos nacionales para sostener escuelas, universidades, infraestructura, investigación y políticas de acompañamiento a estudiantes.
Mientras el Gobierno habla de eficiencia y equilibrio fiscal, la pregunta es inevitable: ¿quién paga el costo del ajuste cuando se recortan los recursos destinados a la educación?
La educación no es un gasto para eliminar. Es una inversión en el futuro del país.
