CERRÓ TÍO MARIO: CASI 30 AÑOS DESPUÉS, BAJÓ LA PERSIANA
Hora Reimon
La tradicional juguetería Tío Mario dejó de funcionar el sábado 26 de septiembre, después de casi 30 años de trayectoria. La empresa había comenzado sus actividades en abril de 1997 y llegó a tener ocho sucursales en la Ciudad de Buenos Aires.
En sus últimos días, el comercio anunció una liquidación total del stock, con promociones y descuentos antes del cierre definitivo.
El caso se suma a una situación que golpea a todo el sector juguetero. Según datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), las ventas acumulan una caída cercana al 20% interanual, mientras que durante el primer semestre de 2026 retrocedieron 10%.
MENOS CONSUMO, MÁS IMPORTACIONES
Desde la industria señalan que el problema combina distintos factores: menor demanda, aumento de los costos de los locales y una creciente competencia de productos importados, particularmente provenientes de China.
La CAIJ también advierte que durante los últimos dos años numerosas jugueterías cerraron sus locales físicos o trasladaron parte de su actividad hacia Internet. Clarín informó que más de 300 jugueterías cerraron en los últimos dos años, mientras que las fábricas del sector trabajan actualmente con alrededor del 30% de su capacidad instalada.
El escenario también está atravesado por el cambio en las reglas de importación y por el crecimiento de las compras online. Según datos citados por la CAIJ, durante el primer semestre de 2026 las importaciones tradicionales de juguetes alcanzaron los US$37,8 millones, con una baja interanual tanto en valor como en volumen.
UNA PERSIANA QUE TAMBIÉN HABLA DEL CONSUMO
Tío Mario no era solamente un comercio: durante casi tres décadas formó parte del paisaje comercial porteño.
Su cierre se produce pocos meses antes de que la empresa alcanzara los 30 años desde su apertura. Y vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa al comercio argentino: ¿qué ocurre con los negocios tradicionales cuando el consumo se achica y competir por precio se vuelve cada vez más difícil?
El caso de Tío Mario es un dato concreto dentro de una transformación más amplia del mercado: menos ventas en los comercios tradicionales, más compras por Internet y una fuerte presión de los productos importados.
Una juguetería menos. Casi 30 años de historia que terminan detrás de una persiana baja.
HORA REIMON
Donde el poder incomoda, ahí estamos.
