CERIMEDO Y LA MAQUINARIA DIGITAL DE LA ULTRADERECHA: UNA RED QUE ATRAVIESA AMÉRICA LATINA
Gus Reimon
Los principales dirigentes de la nueva derecha latinoamericana: Javier Milei, José Antonio Kast, Rodrigo Paz, Nayib Bukele, Daniel Noboa, Keiko Fujimori, Santiago Peña, Luis Abinader, José Raúl Mulino y otros líderes de la región.
En el centro de esta discusión aparece un nombre: Fernando Cerimedo.
El consultor argentino se convirtió en una figura de creciente peso dentro de las estrategias digitales de la derecha regional. Su trayectoria ya está documentada en campañas y operaciones políticas en distintos países, mientras investigaciones periodísticas y judiciales han puesto bajo la lupa el uso de bots, trolls y campañas de desinformación asociados a su ecosistema.
DE LA CAMPAÑA AL EJÉRCITO DIGITAL
Cerimedo no habría entendido la política solamente como publicidad electoral tradicional.
Su método, según investigaciones periodísticas, combina medios digitales, cuentas coordinadas, trolls, campañas negativas y mecanismos de amplificación artificial para instalar determinados mensajes en las redes sociales.
El propio Cerimedo reconoció públicamente haber utilizado trolls y haber realizado “campañas negativas”. También afirmó haber manejado decenas de miles de cuentas en X para favorecer a Javier Milei, aunque esa cifra no fue auditada independientemente.
La lógica es sencilla pero poderosa:
crear contenido → amplificarlo artificialmente → instalarlo como tendencia → conseguir que medios y usuarios lo reproduzcan → convertir una operación digital en conversación política real.

BRASIL: CUANDO LA DESINFORMACIÓN APUNTA AL SISTEMA ELECTORAL
Uno de los episodios más graves ocurrió en Brasil.
Tras la derrota de Jair Bolsonaro en 2022, Cerimedo difundió material que cuestionaba la confiabilidad de las urnas electrónicas brasileñas. La investigación de la Policía Federal lo ubicó dentro de un núcleo dedicado a producir y amplificar información falsa sobre las elecciones. Posteriormente, el Supremo Tribunal Federal señaló que Cerimedo había presentado un dossier falso sobre el sistema electoral.
Esto marca una diferencia fundamental.
Ya no se trata solamente de convencer a un votante. Se trata de intentar instalar dudas sobre la legitimidad del resultado electoral.
CHILE: ENCUESTAS Y BATALLA CULTURAL
En Chile, su empresa Numen quedó vinculada a una estrategia de comunicación alrededor del proceso constitucional. Investigaciones periodísticas señalaron que una encuesta difundida por la consultora mostraba resultados que contrastaban fuertemente con otros sondeos y que contribuyó a alimentar la desinformación alrededor del plebiscito.
El patrón vuelve a aparecer:
datos, redes sociales, contenidos políticos y campañas digitales trabajando juntos para modificar la percepción pública.
ARGENTINA Y BOLIVIA: EL SALTO AL PODER
En Argentina, Cerimedo fue parte de la estrategia digital que acompañó el ascenso de Javier Milei a la Presidencia en 2023.
Posteriormente, su actividad se extendió hacia Bolivia, donde trabajó cerca del actual presidente Rodrigo Paz. Su detención en agosto de 2026, en el marco de una investigación por el ataque contra su expareja Nadia Beller, terminó exponiendo nuevamente su estructura digital.
Durante un allanamiento, las autoridades bolivianas informaron sobre el hallazgo de una “mini granja de bots”. El descubrimiento no demuestra por sí mismo que todas las campañas atribuidas a Cerimedo hayan sido manipuladas, pero sí vuelve a poner bajo investigación una herramienta que el propio consultor había reconocido utilizar.
Además, Beller denunció públicamente la existencia de una estructura de mayor tamaño en Santa Cruz. Esa acusación todavía deberá ser comprobada por los investigadores.
¿UNA INTERNACIONAL DIGITAL DE LA ULTRADERECHA?
Aquí aparece la cuestión de fondo.
¿Estamos ante una serie de campañas independientes o ante una maquinaria política transnacional que comparte métodos, operadores, tecnología y estrategias?
Las investigaciones disponibles permiten afirmar que Cerimedo tuvo participación o vínculos con operaciones políticas en distintos países y que su metodología incluyó herramientas de manipulación y amplificación digital. También existen evidencias documentadas de su intervención en Argentina, Brasil y Chile.
Pero hay que separar los hechos comprobados de las acusaciones todavía pendientes.
No está demostrado que Cerimedo haya “manipulado” todas las elecciones que aparecen en la imagen ni que haya cometido fraude electoral en cada uno de esos países.
Lo que sí está bajo la lupa es algo quizás todavía más importante:
la construcción de una infraestructura regional capaz de intervenir en la conversación política mediante desinformación, cuentas coordinadas y campañas digitales.
Y si esa infraestructura efectivamente conecta campañas, empresas, operadores y dirigentes de distintos países, el fenómeno excedería ampliamente a Fernando Cerimedo.
Sería la aparición de una nueva forma de hacer política en América Latina: menos partido, más algoritmo; menos militancia tradicional, más ejército digital.
La gran pregunta ya no es solamente quién ganó una elección.
La pregunta es:
¿QUIÉN CONTROLÓ LA CONVERSACIÓN QUE LLEVÓ A LOS VOTANTES HASTA LAS URNAS?
HORA REIMON
Donde el poder incomoda, ahí estamos.
