SALARIO DE HAMBRE: EL CONSEJO DEL SALARIO FRACASÓ Y LA DISTANCIA ENTRE LOS SUELDOS Y EL COSTO DE VIDA ES ESCANDALOSA

La CGT pidió un piso de $911.000 y los empresarios ofrecieron apenas $400.000. Mientras tanto, el Gobierno analiza un “salario mínimo garantizado” de $1.070.000 bruto para determinados convenios. El problema es que el Salario Mínimo, Vital y Móvil vigente sigue clavado en $376.600, una cifra que queda brutalmente por debajo del costo de vida.
Política29 de agosto de 2026Gus ReimonGus Reimon
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El Consejo del Salario terminó nuevamente sin acuerdo y dejó expuesta una de las mayores contradicciones del mercado laboral argentino: mientras millones de trabajadores necesitan cada vez más ingresos para llegar a fin de mes, empresarios y Gobierno discuten cifras que están muy lejos de la realidad cotidiana.

La CGT reclamó llevar el Salario Mínimo, Vital y Móvil a $911.000. Del otro lado, la propuesta empresaria fue de apenas $400.000. La diferencia fue tan abismal que no hubo acuerdo y ahora será el Gobierno el que deberá definir el nuevo monto.

Y acá aparece el dato que desnuda el problema.

¿Cuánto necesita una familia para vivir?

Según el último informe publicado por el INDEC, correspondiente a junio de 2026, una familia tipo de cuatro integrantes —dos adultos y dos chicos— necesitó $1.531.473 por mes para no caer por debajo de la línea de pobreza.

Para cubrir solamente la Canasta Básica Alimentaria, es decir, los alimentos indispensables para no ser considerada indigente, necesitó $689.853.

Es decir: el salario mínimo vigente de $376.600 ni siquiera alcanza para cubrir la canasta alimentaria de una familia tipo.

La cuenta es brutal.

Salario Mínimo Vital y Móvil: $376.600.

Canasta Básica Alimentaria familiar: $689.853.

Canasta Básica Total familiar: $1.531.473.

El salario mínimo representa apenas alrededor del 55% de lo que una familia necesita solamente para cubrir la alimentación básica y cerca del 25% de la Canasta Básica Total.

Y hay otra cuestión todavía más grave: la comparación entre un salario individual y una canasta familiar no significa que una sola persona tenga que mantener necesariamente a toda una familia. Pero sí permite dimensionar hasta qué punto el piso salarial oficial está divorciado del costo de vida real.

El “salario garantizado” de $1.070.000 tampoco es el salario mínimo

En las últimas horas comenzó a circular otra cifra: $1.070.000 brutos, que el Gobierno buscaría impulsar como un “salario mínimo garantizado” para determinados convenios colectivos. Según la información publicada por La Nación, serían aproximadamente $860.000 de bolsillo. La iniciativa sería impulsada por la Secretaría de Trabajo y no habría sido consultada con el ministro de Economía, Luis Caputo.

Pero atención: esto no es lo mismo que el Salario Mínimo, Vital y Móvil.

El SMVM continúa en $376.600 durante agosto de 2026, hasta que el Ejecutivo establezca el nuevo valor tras el fracaso del Consejo del Salario.

Por eso, presentar los $1.070.000 como si automáticamente fueran el nuevo salario mínimo sería confuso.

La propuesta oficial apunta a funcionar como referencia para determinados convenios y negociaciones salariales, mientras que el nuevo SMVM será fijado formalmente por el Gobierno.

Entre $400.000 y $1,5 millones: el abismo de la Argentina real

El dato más obsceno de esta discusión está en la distancia entre las cifras.

Los empresarios llegaron a la mesa ofreciendo $400.000.

La CGT reclamó $911.000.

El Gobierno habla de un piso de $1.070.000 bruto para determinados convenios.

Y el INDEC dice que una familia tipo necesitó $1.531.473 para no ser pobre.

No hace falta ser economista para entender el problema.

Los números oficiales muestran que el costo de vivir está muy por encima de los salarios más bajos.

Mientras tanto, la discusión parece reducirse a cuánto menos puede cobrar un trabajador para que las cuentas de las empresas cierren.

¿Y los empresarios?

La oferta de $400.000 resulta especialmente difícil de justificar cuando se la compara con el costo de vida oficial.

Porque no estamos hablando de vacaciones, lujo o consumo suntuario.

Estamos hablando de comida, transporte, vivienda, servicios, vestimenta y otros gastos básicos.

La propia metodología del INDEC establece que la Canasta Básica Total amplía la canasta alimentaria incorporando bienes y servicios no alimentarios.

Entonces aparece la pregunta inevitable:

¿Cómo pretende el sector empresario que sobreviva un trabajador con $400.000 cuando una familia necesita más de $1,5 millones para no ser pobre?

El Gobierno promete que no impactará en la inflación

Desde el oficialismo sostienen que el eventual aumento del piso salarial no debería trasladarse a los precios y que la intención es recomponer el poder adquisitivo sin generar una espiral inflacionaria.

Pero el debate no puede quedarse solamente en la inflación.

Porque detrás de cada porcentaje hay trabajadores que pagan alquiler, compran alimentos, cargan la SUBE, pagan luz, gas, medicamentos y educación.

Y mientras el discurso oficial habla de recuperación salarial, el salario mínimo permanece en un nivel que está completamente desfasado de la realidad de los hogares.

LA CUENTA QUE NADIE PUEDE ESCONDER

$376.600: salario mínimo vigente.

$400.000: oferta empresaria.

$689.853: canasta alimentaria de una familia tipo.

$911.000: reclamo de la CGT.

$1.070.000: salario bruto que el Gobierno busca utilizar como referencia en determinados convenios.

$1.531.473: ingreso necesario para que una familia tipo no sea considerada pobre, según el último dato disponible del INDEC.

La distancia entre esas cifras no es una cuestión semántica.

Es la distancia entre el Excel de los funcionarios y empresarios y la vida cotidiana de millones de trabajadores.

El Consejo del Salario fracasó.

Pero el verdadero fracaso es otro: que en la Argentina de 2026 todavía se discuta si un trabajador puede vivir con un ingreso que ni siquiera alcanza para cubrir el costo básico de una familia.