Brasil registra deflación: caen los precios de alimentos y la inflación anual baja al 4,24%

El IPCA-15 cayó 0,40% en agosto, en lo que representa la primera deflación en un año. El precio de los alimentos retrocedió 0,57%, con fuertes bajas en tomate, papa, zanahoria y café. La caída, sin embargo, estuvo impulsada principalmente por un descuento extraordinario en la tarifa eléctrica.
Mundo27 de agosto de 2026Gus ReimonGus Reimon
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Brasil 

Brasil registró en agosto una noticia que impacta directamente sobre el bolsillo de los consumidores: la inflación preliminar medida por el IPCA-15 cayó 0,40%.

El dato difundido este miércoles por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) representa la primera deflación del indicador en un año y la mayor caída en cuatro años. En julio, el índice había registrado una variación positiva de apenas 0,06%.

En los últimos doce meses, el IPCA-15 acumula una variación del 4,24%, por debajo del 4,52% registrado en el período anterior y dentro del rango de tolerancia de la meta de inflación brasileña.

Los alimentos también bajaron

Uno de los datos más importantes para los consumidores fue el comportamiento del rubro Alimentos y bebidas, que registró una caída del 0,57%.

Dentro de la alimentación consumida en los hogares, el descenso fue todavía mayor: 0,97%.

Los principales productos que bajaron fueron:

  • Tomate: -27,38%
  • Papa inglesa: -25,14%
  • Zanahoria: -17,05%
  •  Café molido: -2,31%

El descenso está asociado principalmente a una mayor oferta estacional de determinados productos frescos.

Pero no todos los alimentos bajaron. El leche larga vida aumentó 3,41%, mientras que las frutas subieron 3,11%. Y comer fuera de casa siguió encareciéndose: los precios de bares y restaurantes aumentaron 0,42%, aunque menos que en julio. La electricidad fue la gran protagonista

La mayor explicación de la deflación no estuvo en los alimentos, sino en la electricidad.

El grupo Vivienda cayó 1,41%, impulsado por una reducción del 6,25% en las tarifas de electricidad residencial.

El descenso estuvo relacionado con el llamado “Bônus de Itaipu”, un descuento extraordinario derivado de los resultados de la represa hidroeléctrica de Itaipú. El beneficio alcanzó a decenas de millones de consumidores y tuvo un impacto significativo sobre el índice.

El alivio, sin embargo, es puntual y temporal, por lo que no necesariamente significa que las tarifas eléctricas mantendrán esa trayectoria durante los próximos meses.

También bajaron transporte y combustibles

El grupo Transporte registró una caída del 1%, ayudado por la reducción de los precios de los pasajes aéreos y de algunos combustibles.

La caída de los vuelos y los combustibles contribuyó junto con la electricidad y los alimentos a llevar el índice general al terreno negativo.

Una señal positiva, pero con cautela

El resultado constituye una señal favorable para la economía brasileña. La inflación interanual se desaceleró al 4,24%, mientras que el Banco Central continúa con su proceso de reducción de la tasa Selic, actualmente ubicada en 14%.

Sin embargo, los especialistas advierten que parte importante de la caída de agosto responde a factores puntuales, especialmente el descuento de Itaipú y los movimientos estacionales de los alimentos.

Por eso, una deflación mensual no significa que todos los precios hayan bajado ni que el costo de vida haya retrocedido de manera permanente.

Brasil da un respiro al bolsillo

El dato brasileño contrasta con el escenario de fuerte presión sobre los precios que atraviesan otras economías de la región.

En agosto, al menos por ahora, los brasileños recibieron una noticia poco habitual: la inflación no solamente se desaceleró, sino que el índice de precios cayó.

Tomate, papa, zanahoria y café dieron una pequeña tregua.

Pero el verdadero desafío será saber si este alivio se sostiene cuando desaparezcan los efectos extraordinarios que empujaron la inflación hacia abajo.

HORA REIMON
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