PERÚ, ¿DE REGRESO AL MEDIOEVO? “LOS HOMBRECITOS DEBEN VENIR CON EL PELO CORTO”

Polémica por las restricciones escolares atribuidas a Keiko Fujimori: prohibición del cabello teñido y del maquillaje, y una visión conservadora que reabre el debate sobre la libertad de los estudiantes.
Mundo13 de octubre de 2026Hora ReimonHora Reimon

Perú vuelve a quedar en el centro de la controversia por las normas de presentación personal en las escuelas. A Keiko Fujimori se le atribuye el anuncio de nuevas restricciones para los alumnos, entre ellas la prohibición de teñirse el cabello y maquillarse.

“Los hombrecitos deben venir con el pelo corto”, es la frase que resume el enfoque cuestionado y que desató críticas por su mirada tradicional sobre la apariencia, la disciplina escolar y los roles de género.

La iniciativa plantea una pregunta fundamental: ¿la escuela debe garantizar una educación de calidad y formar ciudadanos con pensamiento propio o también debe imponer cómo tienen que llevar el cabello y cómo deben verse los estudiantes?

¿Disciplina o control sobre la libertad individual?

Las normas de presentación personal suelen justificarse en nombre del orden y la disciplina. Sin embargo, cuando establecen diferencias rígidas entre varones y mujeres o prohíben determinadas expresiones personales, también abren interrogantes sobre la autonomía de los estudiantes y el respeto por la diversidad.

La exigencia de que los varones lleven el pelo corto remite a modelos tradicionales de autoridad que identifican la obediencia con una apariencia determinada.

El fantasma del fujimorismo

La polémica también trae a la memoria el legado de Alberto Fujimori, padre de Keiko, cuyo gobierno quedó marcado por graves violaciones a los derechos humanos y por el autoritarismo documentado durante su mandato.

Para sus críticos, este tipo de planteos representa una mirada conservadora sobre la sociedad y la educación, en la que las reglas y la obediencia ocupan un lugar central.

¿Una escuela que educa para la libertad o una escuela que pretende decidir hasta cómo deben llevar el pelo los alumnos? La discusión vuelve a poner sobre la mesa los límites de la autoridad y el derecho de los estudiantes a desarrollar su propia identidad.