MÁS DE 30 MILLONES DE BRASILEÑOS NO FUERON A VOTAR: LA ABSTENCIÓN, OTRO DATO CLAVE DE LA ELECCIÓN
Hora Reimon
Más de 30 millones de brasileños no participaron de la elección presidencial de este domingo. El dato adquiere especial relevancia en un escenario de fuerte polarización entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) informó que más de 155 millones de personas estaban habilitadas para votar en las elecciones generales de 2026.
Con una abstención cercana al 20%, el número de personas que no concurrieron a votar se ubica en torno a los 30 millones. No se trata de votos que hayan sido asignados a ninguno de los candidatos: son electores que no participaron de la jornada electoral.
La elección no se define solamente por los votos obtenidos
La cifra obliga a mirar el resultado más allá de los porcentajes de Lula y Flávio Bolsonaro. En una elección extremadamente polarizada, existe un universo electoral enorme que quedó fuera de la disputa efectiva en las urnas.
Esto no permite afirmar automáticamente que quienes no votaron hubieran favorecido a uno u otro candidato. Pero sí constituye un dato político relevante para analizar la capacidad de los partidos y candidatos para movilizar al electorado.
En un sistema donde la presidencia se define por mayoría absoluta de los votos válidos y existe una segunda vuelta cuando ningún candidato alcanza ese umbral, la participación adquiere una importancia adicional.
El balotaje vuelve a poner el foco en la participación
La segunda vuelta está prevista para el 25 de octubre, de acuerdo con el calendario oficial del TSE.
Ahora comienza una nueva etapa de la campaña. Además de intentar sumar votos de los candidatos que quedaron fuera de la competencia, Lula y Flávio Bolsonaro deberán enfrentar otro desafío: movilizar a quienes decidieron no participar en la primera vuelta.
La abstención, por lo tanto, será uno de los datos a seguir de cerca en las próximas semanas.
Más de 30 millones de brasileños no eligieron entre Lula y Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. En un país atravesado por una profunda polarización, ese electorado ausente también forma parte de la ecuación política que definirá la presidencia de Brasil.
