VENEZUELA: CRECEN LAS PROTESTAS EN MEDIO DE LA CRISIS SOCIAL Y LA INTERVENCIÓN DE ESTADOS UNIDOS

El descontento social vuelve a las calles venezolanas. Los cortes de luz, la falta de agua y el deterioro de los servicios básicos profundizan una crisis que lleva años, mientras Estados Unidos amplía su influencia política y económica y avanza sobre el negocio petrolero. El petróleo venezolano despierta intereses internacionales, pero las necesidades de los venezolanos siguen sin resolverse.
Mundo02 de octubre de 2026Hora ReimonHora Reimon

“¿Hasta cuándo vamos a vivir así?” La pregunta resume el hartazgo de miles de venezolanos que vuelven a salir a las calles ante los cortes de electricidad, la falta de agua y el deterioro de los servicios básicos.

La crisis no comenzó con la intervención estadounidense: Venezuela arrastra años de deterioro económico e institucional, agravado por problemas de inversión, infraestructura y gestión. Pero la situación adquirió una nueva dimensión después del operativo militar del 3 de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses capturaron al entonces presidente Nicolás Maduro y lo trasladaron a Nueva York.

Desde entonces, Washington incrementó su influencia sobre el rumbo político y económico venezolano. El propio Donald Trump reivindicó acuerdos que otorgan a Estados Unidos acceso preferencial y participación en el negocio petrolero del país.

En septiembre, la Casa Blanca llegó a presentar como un logro estadounidense el acceso a más de 65.000 millones de barriles de reservas petroleras venezolanas.

Mientras se discute el futuro de sus recursos naturales y quién controla su explotación, millones de venezolanos siguen enfrentando problemas cotidianos para acceder al agua y la electricidad.

La pregunta que queda abierta es incómoda: ¿de qué sirve hablar de reconstrucción, inversiones y petróleo si la población no tiene garantizados los servicios más elementales?

Venezuela no puede convertirse en un territorio donde las decisiones sobre sus riquezas se tomen fuera de sus fronteras mientras su pueblo sigue esperando respuestas.