MILEI EN PARÍS: CINCO GRANDES PROMESAS, PERO LOS DATOS OFICIALES CUENTAN OTRA HISTORIA

El Presidente volvió a presentar su gestión como un éxito económico y social. Aseguró que sacó a 12 millones de personas de la pobreza, creó 520.000 empleos, aumentó las jubilaciones y revalorizó el peso sin tomar deuda. Sin embargo, las estadísticas oficiales muestran una realidad bastante más compleja.
Política01 de octubre de 2026Gus ReimonGus Reimon

Javier Milei volvió a desplegar su discurso triunfalista desde París. Ante el Coloquio de IDEA, el Presidente defendió los resultados de su gestión y enumeró una serie de supuestos logros económicos que merecen ser contrastados con los números.

El problema es que varias de esas afirmaciones necesitan aclaraciones fundamentales y algunas chocan directamente con los indicadores publicados por los propios organismos oficiales.

Dato mata relato: los cinco puntos bajo la lupa

1. «Saqué a 12 millones de personas de la pobreza».

Milei utiliza como referencia la fuerte reducción de la pobreza registrada después del pico de comienzos de 2024. Pero la tendencia volvió a revertirse.

Según el INDEC, en el primer semestre de 2026 la pobreza alcanzó al 32,3% de la población, frente al 28,2% del segundo semestre de 2025. Son 4,1 puntos porcentuales de aumento y más de 15 millones de personas en situación de pobreza.

El propio Presidente reconoció que la pobreza volvió a subir, aunque atribuyó esa situación a un fenómeno transitorio. <Cite refs={["turn675945search2","turn675945search1"]}/>

2. «Creamos 520.000 puestos de trabajo».

La cifra tiene una explicación que el discurso presidencial no puede omitir: el crecimiento del empleo estuvo impulsado principalmente por el trabajo informal y el cuentapropismo.

Un análisis de Chequeado, publicado en septiembre, confirmó que el aumento agregado del empleo no equivale a una expansión del trabajo registrado. Los puestos asalariados registrados disminuyeron.

Además, el INDEC informó que la desocupación llegó al 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y que la informalidad alcanzó al 45% de los ocupados. <Cite refs={["turn424635search3","turn424635search4","turn424635news2"]}/>

3. «Soy el que más aumentó las jubilaciones».

Una afirmación que requiere comparar la evolución real de los haberes, no solamente los porcentajes nominales.

En septiembre de 2026, la jubilación mínima del sistema SIPA fue de $428.633, más un bono extraordinario de $70.000. El dato relevante es cuánto poder adquisitivo conserva ese ingreso frente a la inflación y cuánto representa respecto de la canasta de un adulto mayor.

Decir que se aumentaron las jubilaciones no responde por sí solo cuánto pueden comprar hoy los jubilados. <Cite refs={["turn424635search5"]}/>

4. «Soy el que más revalorizó el peso».

El Gobierno defiende la apreciación cambiaria como uno de sus logros. Sin embargo, la cotización de la moneda no puede analizarse de manera aislada: hay que compararla con la inflación, los salarios, la competitividad y la evolución de las reservas.

Entre enero y agosto de 2026, el peso se depreció un 3,7% frente al dólar, mientras los precios al consumidor aumentaron un 21%, según los datos citados por El Destape. Esa diferencia refleja una apreciación real frente al dólar, pero no demuestra por sí sola que se trate de la mayor revalorización histórica. <Cite refs={["turn424635news1","turn675945search2"]}/>

5. «Todo sin tomar deuda».

Este es uno de los puntos que más claramente necesita una aclaración.

La Oficina de Presupuesto del Congreso informó que al cierre de agosto de 2026 la deuda pública total expresada en dólares ascendía a USD 482.364 millones.

Durante julio, además, se registraron colocaciones y desembolsos por USD 4.582 millones en moneda extranjera, superiores a las cancelaciones de capital de ese mes.

Por lo tanto, no es correcto afirmar que el Gobierno no tomó deuda. Una cosa es alcanzar superávit fiscal y otra muy distinta es no contraer nuevas obligaciones financieras. <Cite refs={["turn424635search7","turn424635search6"]}/>

Los números no desaparecen porque el Presidente los cuestione

La cuestión de fondo es que Milei construye un balance de gestión a partir de cifras seleccionadas, pero deja afuera variables fundamentales para entender la situación económica y social.

La pobreza volvió a subir. El desempleo llegó al 7,9%. La informalidad laboral alcanza al 45% de los ocupados. La actividad económica cayó 2,9% mensual en julio.

Son datos publicados por el INDEC, no opiniones de la oposición.

Y hay una contradicción adicional: mientras el Presidente presenta su gestión como un éxito económico, también pone en duda los indicadores oficiales cuando muestran resultados desfavorables.

Un gobierno no puede apropiarse de las estadísticas cuando le dan bien y descalificarlas cuando le dan mal.

Porque gobernar no es ganar una discusión discursiva en París. Es mejorar las condiciones de vida de quienes trabajan, producen, se jubilan y sostienen todos los días la economía argentina.