CAE LA CONFIANZA EN EL GOBIERNO: MILEI VUELVE AL PISO DE SU GESTIÓN

El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 5,9% en septiembre y quedó en 1,94 puntos sobre 5. El registro iguala los niveles más bajos de la presidencia de Javier Milei.
Política29 de septiembre de 2026Hora ReimonHora Reimon

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La confianza en el Gobierno nacional volvió a retroceder. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella se ubicó en 1,94 puntos durante septiembre, lo que representa una caída del 5,9% respecto de agosto, cuando había alcanzado los 2,06 puntos.

El dato vuelve a colocar al indicador en uno de los niveles más bajos registrados durante la gestión de Javier Milei. La marca de 1,94 puntos ya había sido alcanzada en septiembre de 2025 y julio de 2026.

El índice se construye sobre una escala de 0 a 5 y surge de una encuesta nacional de opinión pública. En la medición de septiembre, el trabajo de campo se realizó entre el 1 y el 9 de septiembre, con 1.000 casos efectivos.

 Un retroceso que borra el repunte de agosto

El resultado representa un nuevo giro después del repunte registrado en agosto, cuando el ICG había aumentado un 6,4% mensual y alcanzado los 2,06 puntos. La mejora, sin embargo, no se sostuvo durante septiembre.

Además, desde el cierre de 2025, el indicador acumula una caída del 21,4%, aunque la propia serie de la Universidad Di Tella señala que la mayor parte del deterioro se concentró durante los primeros cinco meses de 2026. Desde entonces, el índice se movió alrededor de los dos puntos, con subas y bajas mensuales.

 Todos los componentes retrocedieron

La caída de septiembre no estuvo concentrada en un único aspecto. De acuerdo con la medición difundida, los cinco componentes que integran el índice registraron bajas respecto de agosto.

Entre las dimensiones relevadas se encuentran la evaluación general del Gobierno, la percepción sobre si gobierna pensando en el interés general, la eficiencia en la administración del gasto público, la honestidad de los funcionarios y la capacidad para resolver los problemas del país.

El resultado aparece, además, en un contexto de tensión económica y financiera, con indicadores de actividad y mercados que durante septiembre mostraron señales adversas para el Gobierno.

El dato no permite por sí solo determinar las razones detrás de la caída de la confianza, pero sí muestra una cuestión concreta: el repunte de agosto no se consolidó y el indicador regresó a 1,94 puntos.

Para una gestión que sostiene como uno de sus principales argumentos políticos el respaldo social a su programa económico, la evolución del ICG constituye un indicador relevante para seguir de cerca.

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