“BORRARON DE UN PLUMAZO EL CORO NACIONAL DE NIÑOS”: MAYANS PIDIÓ AL OFICIALISMO QUE RECONSIDERE LA MEDIDA
Hora ReimonEl senador nacional por Formosa José Mayans cuestionó la decisión del Gobierno de eliminar el Coro Nacional de Niños y reclamó al oficialismo que acompañe un proyecto destinado a recuperar la institución.
Durante su intervención en el Senado, Mayans apuntó contra la medida y sostuvo:
“Hicieron un decreto y borraron de un plumazo el Coro Nacional de Niños”.
El legislador pidió además a sus pares oficialistas que permitan el tratamiento inmediato de la iniciativa.
“Tengan corazón y traten sobre tablas el proyecto para reponerlo”, reclamó.
Una discusión que excede a un coro
El reclamo se inscribe en una discusión más amplia sobre las políticas culturales del Gobierno y el destino de organismos y programas vinculados con la formación artística.
Para Mayans, la eliminación del Coro Nacional de Niños no puede reducirse a una cuestión administrativa o presupuestaria. Se trata de una institución vinculada con la formación musical de niños y adolescentes y con la actividad cultural pública.
El senador pidió que el Congreso intervenga para revertir la decisión mediante una iniciativa legislativa.
La discusión ahora queda planteada en el Senado: ¿debe restablecerse el Coro Nacional de Niños?
El reclamo de Mayans
El planteo del senador formoseño fue directo y estuvo acompañado por un pedido dirigido especialmente a los legisladores que respaldan al Gobierno.
“Tengan corazón”, expresó Mayans, antes de reclamar que el proyecto sea tratado sobre tablas.
La frase sintetizó el tono político de una discusión que tiene como eje el lugar que debe ocupar el Estado en el sostenimiento de instituciones culturales y educativas.
Un decreto puede modificar una estructura administrativa.
Pero detrás de cada organismo hay trabajadores, docentes, artistas y, en este caso, chicos que encontraron en la música y el canto un espacio de formación y expresión.
Ahora el Congreso tiene la posibilidad de discutir si esa institución debe volver a existir.
La pregunta ya está planteada.
¿Se puede borrar una institución cultural de un plumazo y darla por terminada?
