33 EMPRESAS MENOS POR DÍA: EL OTRO LADO DEL “SEUDO ÉXITO” ECONÓMICO DE MILEI

Desde que Javier Milei llegó al Gobierno, Argentina perdió alrededor de 31.000 empresas: un promedio de 33 firmas menos por día. El golpe se concentra especialmente en comercio, transporte, inmobiliarias e industria.
Política13 de septiembre de 2026Hora ReimonHora Reimon

El dato, difundido por DW Español, muestra una fotografía muy diferente de la que suele presentar el Gobierno cuando habla de recuperación económica.

La caída no significa solamente menos empresas en un registro. Significa menos comercios, menos actividad, menos proveedores, menos puestos de trabajo y menos movimiento económico en miles de localidades del país.

Si bien durante el período aparecieron nuevas firmas vinculadas principalmente a servicios personales y administrativos, hidrocarburos y minería, el nacimiento de esas empresas no logró compensar las bajas registradas en otros sectores.

MENOS CONSUMO, MÁS COSTOS

Uno de los factores señalados es la contracción del consumo masivo, que habría caído alrededor de 10%, incluyendo el canal del comercio electrónico.

El problema es sencillo: cuando las familias tienen menos capacidad de compra, los comercios venden menos. Cuando venden menos, reducen gastos, personal o directamente cierran.

A esto se suma otro dato especialmente duro: la canasta de servicios públicos aumentó un 249% en términos reales, es decir, incluso después de descontar el efecto de la inflación.

Para una pyme, pagar mucho más por electricidad, gas, transporte y otros servicios mientras vende menos es una combinación explosiva.

 UN PESO MÁS FUERTE, UNA INDUSTRIA MÁS CARA

El informe también señala la apreciación del peso argentino. Desde fines de 2023, la moneda se habría apreciado aproximadamente 30% en términos reales.

¿El problema? Para muchas empresas argentinas, producir localmente se vuelve más caro en relación con bienes importados.

Así, una economía que necesita recuperar producción industrial enfrenta simultáneamente menor consumo, mayores costos y una pérdida de competitividad.

 LECTURA POLÍTICA

El Gobierno puede mostrar determinados indicadores macroeconómicos positivos, pero hay una pregunta que no desaparece:

¿Qué tipo de recuperación es aquella en la que desaparecen 31.000 empresas?

Porque una economía puede ordenar algunas variables fiscales o monetarias y, al mismo tiempo, estar atravesando una profunda transformación de su estructura productiva.

El dato de las empresas obliga a mirar más allá del Excel.

No es solamente cuántos puntos crece el PBI. También importa quién produce, quién vende, quién puede sostener un negocio y quién queda afuera.

Y si cada día desaparecen, en promedio, 33 empresas, el supuesto “milagro” tiene un costo que se está pagando en la calle.

Porque cerrar una empresa no es un número: es una persiana que baja. Y detrás de esa persiana hay trabajadores, familias y proveedores.