“LE PIDO PERDÓN AL PRESIDENTE POR METERME CON ESA LOCA”: CERIMEDO, ENCAPUCHADO Y LLORANDO, TERMINÓ EN UNA CÁRCEL DE MÁXIMA SEGURIDAD
Fernando Cerimedo pasó de los despachos del poder a una cárcel de máxima seguridad.
Hora ReimonEl exasesor político de Javier Milei fue trasladado este martes desde el penal de Palmasola, en Santa Cruz, hasta Chonchocoro, en La Paz, donde deberá cumplir seis meses de prisión preventiva en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
La escena difícilmente podría ser más contrastante con la imagen de poder que Cerimedo supo cultivar: encapuchado, esposado, rodeado de policías y visiblemente quebrado, mientras era llevado hacia una de las cárceles de máxima seguridad de Bolivia.
Y antes de ingresar, dejó una frase que rápidamente recorrió los medios:
“Perdón por no haberle hecho caso y meterme con esa loca”.
El destinatario de sus disculpas fue el presidente boliviano Rodrigo Paz, de quien Cerimedo fue asesor durante su campaña. La referencia a “esa loca” fue dirigida contra Nadia Beller, su expareja, por cuya presunta tentativa de feminicidio Cerimedo también permanece bajo investigación.
DE ASESOR DE MILEI A PRESO EN CHONCHOCORO
Cerimedo no es un personaje menor dentro del universo político de Javier Milei.
Fue uno de los consultores que trabajó alrededor de la campaña presidencial de 2023 y posteriormente desarrolló actividades políticas en otros países de la región.
Hoy su realidad es completamente diferente.
A las 3:30 de la madrugada, fue sacado de Palmasola bajo un fuerte dispositivo policial y trasladado hasta el aeropuerto de Viru Viru. Desde allí viajó custodiado hasta La Paz y posteriormente fue llevado a Chonchocoro.
La Justicia boliviana ordenó su detención preventiva durante 180 días por la causa de presunto enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado.
“QUIERO VER A MIS HIJOS”
No es la primera vez que las cámaras registran a Cerimedo quebrado desde que comenzó su derrotero judicial en Bolivia.
En agosto, cuando fue llevado a una audiencia, había llorado frente a los periodistas y había pedido poder ver a sus hijos.
Ahora, desde el avión que lo llevaba a La Paz, volvió a hablar.
“Yo pido justicia, que se haga justicia y que se sepa la verdad”, afirmó.
También insistió en sus acusaciones contra Beller y sostuvo que será la Justicia la que deberá determinar qué ocurrió.
EL HOMBRE QUE ESTUVO CERCA DEL PODER
La imagen resulta inevitablemente simbólica.
Un hombre que supo moverse cerca del poder político argentino y boliviano, hoy trasladado bajo custodia policial hacia una cárcel de máxima seguridad.
Cerimedo enfrenta procesos judiciales y, como corresponde, deberá responder ante la Justicia y conservar su derecho a la defensa y a la presunción de inocencia.
Pero la escena política es imposible de ignorar.
El mismo consultor que durante años apareció asociado a campañas, estrategias electorales y operaciones políticas hoy aparece encapuchado, llorando y pidiendo perdón mientras lo trasladan a prisión.
Y queda una pregunta incómoda:
¿Qué sabía Cerimedo, qué hizo realmente y cuánto de todo lo que construyó alrededor del poder terminará apareciendo en los expedientes judiciales?
Porque esta historia todavía no terminó.
Gus Reimon — Hora Reimon
Donde el poder incomoda, ahí estamos.
