SUICIDIOS: UNA ALARMA QUE EL GOBIERNO NO PUEDE IGNORAR
Por primera vez, los suicidios superaron a las muertes por accidentes de tránsito en Argentina
El dato es brutal y debería sacudir a toda la dirigencia política: durante 2025, en Argentina se registraron 5.209 suicidios, una cifra superior a las muertes provocadas por siniestros viales. No es solamente una estadística: detrás de cada número hay una vida, una familia y una tragedia que muchas veces pudo haber sido prevenida.
Hora ReimonEl ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, volvió a poner el tema sobre la mesa y encendió una alarma que no debería ser ignorada.
Los números oficiales muestran una realidad estremecedora: los suicidios crecieron con fuerza y alcanzaron un récord, mientras que las muertes registradas en siniestros viales durante 2025 fueron unas 4.060.
Durante décadas, los accidentes de tránsito estuvieron entre las principales causas de muerte violenta, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Pero esa realidad cambió: hoy el suicidio pasó a ocupar un lugar central en la tragedia de las muertes evitables.
Y hay un dato que debería preocupar especialmente: los jóvenes están entre los sectores más afectados.
No alcanza con mirar estas cifras y pasar de página.
La salud mental necesita prevención, atención profesional, dispositivos territoriales, acompañamiento a las familias, políticas específicas para adolescentes y jóvenes y organismos capaces de detectar situaciones de riesgo antes de que sea demasiado tarde.
Por eso también resulta necesario discutir qué sucede con las políticas públicas nacionales destinadas a abordar esta problemática.
Cuando el Estado abandona, recorta o desfinancia políticas de prevención, la pregunta inevitable es quién queda para atender a quienes están atravesando una crisis.
No se puede hablar de libertad mientras miles de personas sienten que no encuentran una salida.
No se puede hablar de futuro mientras una parte de nuestros jóvenes queda atrapada en la desesperanza.
Y tampoco se puede reducir el problema a una cuestión individual.
El suicidio es un fenómeno complejo, atravesado por factores sociales, económicos, familiares, culturales y de salud mental. Precisamente por eso requiere políticas públicas sostenidas y una presencia activa del Estado.
El dato debería ser una alarma para todos.
5.209 suicidios en un año.
No son números.
Son 5.209 tragedias.
Y detrás de cada una hay una pregunta que como sociedad no podemos dejar de hacernos:
¿Qué estamos haciendo para evitar la próxima?
Hora Reimon
Donde el poder incomoda, ahí estamos.
