EVO MORALES DENUNCIA QUE LA REFORMA CONSTITUCIONAL EN BOLIVIA ES UNA “CORTINA DE HUMO”

El expresidente boliviano cuestionó duramente la propuesta impulsada por el gobierno de Rodrigo Paz y sus aliados. Según Morales, la reforma buscaría proteger al actual mandatario de denuncias de corrupción y otros delitos, además de abrir la puerta a la privatización de empresas estratégicas y servicios básicos.
Mundo07 de septiembre de 2026Hora ReimonHora Reimon

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La pelea política en Bolivia sube de temperatura.

El expresidente Evo Morales salió nuevamente al cruce del gobierno de Rodrigo Paz y lanzó una durísima acusación contra el proyecto de reforma constitucional que impulsa el oficialismo junto a sus aliados políticos.

A través de sus redes sociales, Morales sostuvo que la iniciativa tendría tres objetivos concretos.

El primero, según el exmandatario, sería “proteger y encubrir a Rodrigo Paz”.

El segundo sería utilizar la reforma como una “cortina de humo” frente a denuncias que, según Morales, involucran al gobierno en presuntos casos de corrupción, narcotráfico, contrabando y el denominado caso Cerimedo.

Pero la tercera acusación es todavía más profunda.

Morales afirma que la modificación constitucional buscaría eliminar artículos que garantizan la soberanía de los bolivianos sobre determinadas empresas estratégicas y recursos naturales, para facilitar —según su interpretación— el ingreso de empresas transnacionales y avanzar hacia la privatización de servicios básicos.

“NO SE PUEDE REFORMAR LA CONSTITUCIÓN ENTRE CUATRO PAREDES”

El exmandatario también cuestionó el mecanismo mediante el cual se pretende avanzar con la reforma.

Morales recordó que la actual Constitución Política del Estado surgió de un proceso constituyente y sostuvo que cualquier modificación profunda de la Carta Magna debería realizarse mediante una Asamblea Constituyente y posteriormente ser sometida a la decisión popular mediante referéndum.

“Mejorar” la Constitución, planteó Morales, puede ser necesario. Pero advirtió que el objetivo debe ser avanzar y no retroceder, y cuestionó cualquier reforma realizada “de espaldas al pueblo”.

EL PUNTO MÁS SENSIBLE: LOS RECURSOS NATURALES

Detrás de la discusión constitucional aparece una cuestión que históricamente genera fuertes disputas políticas en Bolivia: quién controla los recursos estratégicos del país.

Para Morales, modificar las garantías constitucionales sobre esos recursos no sería una cuestión meramente jurídica.

Sería un cambio de modelo.

Su denuncia apunta a que, detrás del lenguaje de la modernización institucional, podría existir un intento de reducir las herramientas del Estado boliviano para controlar sectores estratégicos y abrirlos nuevamente al capital transnacional.

Y ahí aparece la pregunta que atraviesa toda la discusión:

¿REFORMA CONSTITUCIONAL O CAMBIO DE MODELO ECONÓMICO?

El planteo de Evo Morales es, además, una advertencia política: si realmente se pretende modificar las reglas fundamentales del Estado boliviano, ¿quién debe tener la última palabra: el Gobierno y sus aliados o el pueblo boliviano?

La discusión recién comienza.

Y promete ser mucho más que una reforma de artículos constitucionales.

Porque detrás de cada artículo que se pretende modificar puede haber una definición sobre soberanía, recursos naturales, empresas estratégicas, servicios públicos y el rol del Estado.

La Constitución no es un trámite administrativo.

Es el contrato político fundamental de una sociedad.

Y cuando se intenta cambiar sus reglas, la pregunta inevitable es:

¿QUIÉN GANA Y QUIÉN PIERDE CON ESA REFORMA?

HORA REIMON
Donde el poder incomoda, ahí estamos.