MILEI VUELVE A MENTIR: “QUINTUPLIQUÉ” EL CRECIMIENTO DE ARGENTINA, PERO LOS NÚMEROS CUENTAN OTRA HISTORIA
Javier Milei volvió a recurrir a una de sus especialidades: la épica estadística.
“Yo QUINTUPLIQUÉ lo que hizo la Argentina en los 100 AÑOS previos a que yo fuera Presidente. Al final, efectivamente soy especialista en crecimiento con y sin dinero”, afirmó el Presidente.
Una frase espectacular para las redes sociales. El problema es que cuando se la contrasta con los datos oficiales, la épica empieza a hacer agua.
Según el INDEC, la economía argentina registró una caída del 1,3% durante 2024, el primer año de la gestión de Milei. Recién en 2025 apareció un rebote, con un crecimiento del 4,4% del PIB.
Es decir: primero hubo una fuerte contracción y después una recuperación.
Y hay algo todavía más importante: crecer desde un piso deprimido no significa haber generado un milagro económico.
El propio INDEC informó que en el cuarto trimestre de 2025 el PIB aumentó apenas 0,6% respecto del trimestre anterior, mientras que en el primer trimestre de 2026 el crecimiento interanual fue del 2,3%.
Entonces aparece la pregunta que el Gobierno evita responder:
¿Dónde está exactamente el “quintuplicó” que Milei proclama?
La afirmación presidencial mezcla períodos, bases de comparación y conceptos económicos diferentes para construir una conclusión monumental que los datos oficiales disponibles no permiten sostener.
Porque una cosa es que determinados indicadores hayan mostrado una recuperación y otra muy distinta es afirmar que un Gobierno multiplicó por cinco el crecimiento producido por la Argentina durante los cien años anteriores.
No es lo mismo crecer que hacer crecer.
Y tampoco es lo mismo recuperar parte de lo perdido que producir un salto histórico de la economía.
EL PROBLEMA DEL “MILAGRO” ES LA BASE DE COMPARACIÓN
La Argentina viene atravesando décadas de crisis, estancamiento, inflación, endeudamiento y ciclos de crecimiento y caída.
Comparar el desempeño de un Gobierno de poco más de dos años con un período de cien años requiere, como mínimo, explicar con precisión qué indicador se está utilizando, qué período se compara, cuál es la metodología y qué significa exactamente “quintuplicar”.
Milei no lo explica.
Lo presenta como una hazaña personal.
Y allí aparece nuevamente el problema del relato oficial: una cifra lanzada desde el escenario presidencial no se convierte automáticamente en un dato económico.
Los números del INDEC cuentan una historia bastante más compleja: caída del PIB en 2024, recuperación en 2025 y crecimiento todavía moderado durante 2026.
¿Y LA ARGENTINA REAL?
Mientras el Presidente habla de convertirse en “especialista en crecimiento con y sin dinero”, millones de argentinos siguen midiendo la economía con otra calculadora: la del supermercado, el alquiler, los servicios, el transporte y el salario.
Porque el crecimiento del PIB puede ser positivo y, al mismo tiempo, no traducirse automáticamente en una mejora proporcional de las condiciones de vida.
Ese es justamente el debate que debería tener un Gobierno: cuánto crece la economía, quién se beneficia de ese crecimiento, qué sectores crecen, cuáles pierden, qué sucede con el empleo, los salarios, el consumo y la producción nacional.
No alcanza con una frase espectacular.
Hay que mostrar los números.
Y por ahora, cuando se miran los números oficiales, la afirmación de Milei de que “quintuplicó” el crecimiento de la Argentina durante los cien años anteriores aparece, como mínimo, sin respaldo estadístico suficiente.
El Presidente puede proclamarse especialista en crecimiento.
Pero la economía argentina todavía tiene que demostrar que ese crecimiento llegó a la mayoría.
HORA REIMON
Donde el poder incomoda, ahí estamos.
