OAXACA: LIBERAN AL PERIODISTA GRACIANO GÓMEZ LESCAS TRAS MÁS DE 24 HORAS RETENIDO

El reportero de TV Bus había sido privado de su libertad mientras realizaba una cobertura periodística en San Sebastián Río Hondo. Junto a él fueron retenidas autoridades municipales en medio de un conflicto político y comunitario. La Defensoría de Derechos Humanos de Oaxaca intervino para exigir garantías para su integridad y libertad.
Mundo05 de septiembre de 2026Hora ReimonHora Reimon

La libertad de prensa volvió a quedar bajo amenaza en Oaxaca. El periodista Graciano Gómez Lescas, reportero de TV Bus, fue liberado este jueves luego de permanecer más de 24 horas retenido en la comunidad de El Portillo, perteneciente al municipio de San Sebastián Río Hondo, en la Sierra Sur.

El comunicador había acudido al lugar para realizar una cobertura periodística vinculada con una actividad del presidente municipal Rigoberto Primitivo Ramírez López, cuando se produjo una retención que también alcanzó a funcionarios y representantes locales.

Junto al periodista fueron retenidas otras cinco personas: el presidente municipal, su suplente Juan Hernández, el secretario municipal Juan Domingo Pascual Velásquez, el representante del Barrio El Portillo, Cirilo Eduardo Hernández, y su esposa, Irma Martínez.

UN CONFLICTO POLÍTICO QUE TERMINÓ INVOLUCRANDO A LA PRENSA

Según los reportes publicados por medios locales, el episodio se produjo en el marco de una disputa entre autoridades municipales electas y autoridades comunitarias, relacionada con el reconocimiento institucional y la entrega de recursos públicos.

La retención habría sido protagonizada por un grupo de pobladores vinculados a autoridades comunitarias. Estos señalamientos son preliminares y deberán ser esclarecidos mediante las investigaciones correspondientes.

Lo particularmente grave es que un periodista quedó atrapado en medio de una disputa política que no le correspondía resolver.

Gómez Lescas denunció posteriormente haber sido amenazado durante la retención. El Imparcial de Oaxaca reprodujo su denuncia de que fue amenazado con machetes y palas y que las personas retenidas atravesaron condiciones de extrema tensión durante el cautiverio.

DERECHOS HUMANOS ACTIVÓ LA ALERTA

Ante la gravedad de la situación, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) solicitó información a la Secretaría de Gobierno y a la Fiscalía General del Estado sobre las acciones implementadas para garantizar la seguridad y la integridad de las personas retenidas.

El organismo llamó a garantizar la libertad y seguridad de los afectados y pidió que el conflicto fuera resuelto mediante el diálogo, la legalidad y las vías institucionales.

Finalmente, la Secretaría de Gobierno de Oaxaca intervino mediante tareas de diálogo y concertación con las partes involucradas. Las seis personas fueron liberadas y, según los reportes oficiales, se encontraban en buen estado y fueron trasladadas hacia sus lugares de residencia.

EL PERIODISMO NO PUEDE SER REHÉN

El caso vuelve a poner sobre la mesa una cuestión fundamental: cuando un periodista queda privado de su libertad mientras realiza su trabajo, no estamos solamente ante un conflicto comunitario. También está en juego el derecho de la sociedad a estar informada.

Los periodistas no pueden convertirse en moneda de cambio de disputas políticas, electorales, presupuestarias o comunitarias.

La cobertura periodística debe poder realizarse sin amenazas, agresiones ni restricciones ilegales. Y cuando eso no ocurre, la obligación de las instituciones es actuar para proteger al comunicador y garantizar que pueda ejercer su profesión.

La liberación de Graciano Gómez Lescas y de las demás personas retenidas es una buena noticia. Pero la pregunta de fondo permanece: ¿qué condiciones permitieron que un periodista terminara privado de su libertad durante más de un día por estar haciendo su trabajo?

La respuesta no puede quedar sepultada detrás de una mesa de negociación.

La libertad de prensa no se negocia.
El periodismo no se secuestra.
Informar no es un delito.

HORA REIMON
Donde el poder incomoda, ahí estamos.

Firma Gus Reimon