BOMBA POLÍTICA: PETRO DENUNCIA QUE UN “ALGORITMO ISRAELÍ” ALTERÓ LAS ELECCIONES DE COLOMBIA Y ADVIERTE: “BRASIL YA VIENE, MÉXICO ESTÁ EN PELIGRO”

El expresidente colombiano Gustavo Petro volvió a denunciar un supuesto fraude tecnológico en las elecciones que llevaron a Abelardo de la Espriella a la Presidencia. Aseguró que “algoritmos israelíes” habrían intervenido en el escrutinio y lanzó una advertencia para los próximos procesos electorales de América Latina.
Mundo04 de septiembre de 2026

La denuncia es explosiva y, por ahora, no está respaldada por una verificación independiente que demuestre que las elecciones colombianas hayan sido manipuladas mediante un algoritmo israelí.

Pero Gustavo Petro decidió llevarla al escenario internacional.

Durante su visita a México, el expresidente colombiano insistió en su denuncia sobre las elecciones presidenciales celebradas en junio y sostuvo que su candidato, Iván Cepeda, había obtenido la victoria popular, pero que el resultado habría sido alterado mediante tecnología utilizada en el sistema de escrutinio.

“Una realidad es que Cepeda ganó las elecciones”, afirmó Petro, según informó El País. Y agregó que sus afirmaciones se basan, según su versión, en análisis de expertos en matemáticas y software.

“Algoritmos israelíes”

Petro fue todavía más lejos.

Según su denuncia, determinados algoritmos habrían operado dentro del software utilizado para el escrutinio electoral y modificado resultados en distintos puestos de votación.

El expresidente señaló directamente a tecnología de origen israelí y sostuvo que esos algoritmos habrían permitido alterar el conteo para favorecer al candidato ultraconservador Abelardo de la Espriella.

En sus redes sociales también afirmó que dispone de información sobre servidores y sistemas informáticos que, según él, permitirían reconstruir la operación denunciada.

“Brasil ya viene”

Pero la advertencia de Petro no se limita a Colombia.

El dirigente colombiano planteó que lo ocurrido, según su hipótesis, podría repetirse en otros países de la región.

“Brasil ya viene”, sostuvo, al referirse a las próximas elecciones brasileñas.

Y lanzó otra advertencia todavía más fuerte:

“México está en peligro”.

Su preocupación apunta especialmente a la utilización de tecnología, inteligencia artificial, sistemas de información y algoritmos en procesos electorales.

La advertencia llega cuando América Latina atraviesa una creciente disputa política alrededor de la influencia de las nuevas tecnologías sobre las campañas, la propaganda digital y la manipulación de la opinión pública.

La denuncia y la prueba

Aquí aparece el punto central.

Una acusación de semejante magnitud necesita pruebas verificables.

Petro asegura tenerlas. Incluso escribió en X que sus declaraciones son “graves” pero, según él, “no irresponsables” y que estarían respaldadas por información técnica.

Sin embargo, hasta el momento, la existencia de esas afirmaciones no equivale a que el fraude tecnológico haya sido demostrado.

Las autoridades electorales colombianas certificaron la victoria de Abelardo de la Espriella y el proceso de transición presidencial avanzó con normalidad institucional. El País también señala que observadores internacionales certificaron el resultado.

Por eso, la denuncia de Petro debe ser presentada como lo que es actualmente:

una acusación política y tecnológica de enorme gravedad que todavía requiere pruebas independientes para ser considerada un hecho probado.

La batalla por el voto entra en la era de los algoritmos

Más allá de que las acusaciones de Petro puedan ser comprobadas o descartadas, hay una discusión que ya no puede ser ignorada.

¿Quién controla los sistemas tecnológicos utilizados durante una elección?

¿Quién audita el software?

¿Quién puede garantizar que un algoritmo no modifique, filtre o condicione información electoral?

Y, sobre todo:

¿Cómo se controla una elección cuando buena parte del proceso depende de sistemas informáticos que la ciudadanía no puede auditar directamente?

La discusión deja de ser exclusivamente colombiana.

Brasil tendrá elecciones.

México tendrá elecciones.

Y toda América Latina enfrenta el desafío de proteger sus procesos democráticos frente a la inteligencia artificial, la desinformación, las granjas de bots, la propaganda automatizada y el poder creciente de las plataformas tecnológicas.

Petro acaba de poner esa discusión sobre la mesa con una acusación que, si algún día fuera demostrada con evidencia independiente, tendría consecuencias enormes para toda la región.

Por ahora, hay una certeza:

la denuncia está hecha. Las pruebas que dice tener Petro deberán hablar.

Porque en democracia, una elección no se defiende con consignas.

Se defiende con transparencia, auditoría y evidencia.

Hora Reimon — Donde el poder incomoda, ahí estamos.