MAYA FERNÁNDEZ ALLENDE RESPONDIÓ A MILEI: “SUS DECLARACIONES SON EN EXTREMO GRAVES”

La tensión política entre Argentina y Chile sumó un nuevo capítulo luego de las declaraciones del presidente Javier Milei durante su visita al país vecino.
A través de una declaración difundida este miércoles 3 de septiembre desde Santiago de Chile, Maya Fernández Allende, exministra de Estado y militante socialista, calificó de “en extremo graves” las expresiones del mandatario argentino y cuestionó particularmente su valoración del derrocamiento de un presidente elegido democráticamente.
Fernández Allende sostuvo que ese tipo de lectura “normaliza la ruptura institucional y el golpe de Estado”, y remarcó que se trata de una idea que, a su entender, ningún país que valore la democracia debería tolerar.
EL GOLPE DE 1973, EN EL CENTRO DE LA CRÍTICA
La dirigente chilena también puso el foco en el momento en que fueron pronunciadas las declaraciones de Milei, a pocos días de una nueva conmemoración del 11 de septiembre, fecha que recuerda el golpe de Estado de 1973 contra el gobierno de Salvador Allende.
En su declaración, Fernández Allende recordó que la dictadura posterior estuvo marcada por torturas, asesinatos, desapariciones forzadas y graves violaciones a los derechos humanos.
“Estas palabras evidencian una preocupante indolencia hacia las víctimas y sus familias”, afirmó, al considerar que los dichos representan además una falta de respeto por la memoria democrática de Chile.
“UNA PROFUNDA FALTA DE HUMANIDAD”
La exministra fue todavía más contundente al evaluar el impacto de las expresiones presidenciales.
Según planteó, el episodio no constituye solamente una diferencia política o ideológica, sino que toca directamente la memoria de miles de víctimas y sus familias.
En ese sentido, Fernández Allende sostuvo que existe “una profunda falta de humanidad” detrás de las declaraciones cuestionadas.
La respuesta adquiere además una particular dimensión por el apellido de quien la firma: Maya Fernández Allende es nieta del expresidente Salvador Allende, derrocado el 11 de septiembre de 1973 durante el golpe militar encabezado por Augusto Pinochet.
UNA POLÉMICA QUE TRASPASA LAS FRONTERAS
Las declaraciones de Milei vuelven a generar repercusiones fuera de la Argentina y reabren el debate sobre el modo en que el mandatario aborda acontecimientos históricos y políticos de la región.
Mientras desde sectores de la derecha latinoamericana reivindican determinadas interpretaciones sobre el período de las dictaduras, desde sectores progresistas y de izquierda se advierte sobre el peligro de relativizar los golpes de Estado y las violaciones a los derechos humanos.
La declaración de Fernández Allende se suma así a una creciente discusión regional sobre democracia, memoria histórica y los límites de la reivindicación de las rupturas institucionales.
HORA REIMON
Más allá de las diferencias ideológicas, hay una discusión que atraviesa generaciones: ¿qué ocurre cuando un gobierno democrático reivindica o relativiza un golpe de Estado?
En Chile, la herida del 11 de septiembre de 1973 continúa formando parte de la memoria colectiva. Por eso, las palabras de un presidente extranjero no son recibidas simplemente como una opinión política más.
La democracia se puede discutir. Las ideas se pueden confrontar. Pero la historia también tiene víctimas.
Hora Reimon — Donde el poder incomoda, ahí estamos.
