EL SUBCONSCIENTE LE JUGÓ UNA MALA PASADA A MILEI: “NUNCA NUESTRO MODELO FUNCIONÓ”

En Santiago de Chile, Javier Milei intentó reivindicar su gestión económica frente a los gobiernos anteriores, pero dijo exactamente lo contrario de lo que pretendía afirmar. ¿Un simple furcio o una frase que se escapó desde el subconsciente?
Política03 de septiembre de 2026

El presidente Javier Milei volvió a protagonizar un llamativo episodio durante su exposición en Santiago de Chile. Mientras buscaba defender los resultados de su modelo económico y contrastarlos con las administraciones anteriores, pronunció una frase que sorprendió incluso por su contundencia:

“Si analizamos con un mínimo grado de honestidad, y nos comparamos con los gobiernos anteriores, está claro que nunca nuestro modelo funcionó”.

Milei se corrigió inmediatamente y continuó con su argumento en sentido contrario: “Está claro que nuestro modelo funciona”.

Para el Gobierno, seguramente se trató de un simple error al hablar. Pero desde una mirada política, la frase permite una interpretación mucho más incómoda: ¿y si no fue solamente un furcio?

Cuando la lengua dice lo que el discurso intenta ocultar

Milei construyó buena parte de su identidad política alrededor de una certeza: que las ideas que defiende representan un cambio radical respecto de los modelos económicos anteriores y que su aplicación finalmente está dando resultados.

Por eso el lapsus resulta particularmente sugestivo.

Porque no dijo cualquier cosa. Dijo exactamente lo contrario de la tesis que estaba intentando demostrar.

¿Un error de palabras? Posiblemente.

¿Una frase producto del cansancio, la velocidad del discurso o la improvisación? También es posible.

Pero para sus críticos, el episodio tiene otro valor simbólico: por un segundo, el discurso consciente de Milei pareció chocar con lo que salió de su boca.

Y ahí aparece la lectura del “subconsciente”: no como una verdad científica sobre el estado mental del Presidente, sino como una metáfora política de un modelo que necesita ser defendido permanentemente para demostrar que funciona.

En política, los furcios duran segundos. Las consecuencias de un modelo económico, en cambio, duran años.

HORA REIMON
Donde el poder incomoda, ahí estamos.