GARRAHAN: NORMA LEZANA DESMIENTE A LUGONES Y FEINMANN: “ES MENTIRA QUE ESTÉ CESANTEADA”
La disputa alrededor del Hospital Garrahan vuelve a quedar en el centro de la escena.
Esta vez, la protagonista es Norma Lezana, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) de la institución, quien decidió responder públicamente a las afirmaciones realizadas por el ministro de Salud, Mario Lugones, y por el periodista Eduardo Feinmann.
En un video difundido en redes sociales, Lezana fue contundente al referirse a su situación laboral:
“Es mentira que esté cesanteada en el Hospital Garrahan”.
La dirigente sindical salió así a desmentir una versión que, según explicó, la presenta como desvinculada de la institución.
UNA RESPUESTA DIRECTA
Lezana no eligió el silencio. Frente a las afirmaciones que circularon públicamente, decidió dar su propia versión y poner el foco en una cuestión concreta: su situación laboral dentro del Hospital Garrahan.
El episodio vuelve a poner en evidencia la fuerte disputa política y comunicacional que atraviesa al principal hospital pediátrico del país.
Mientras el Gobierno de Javier Milei sostiene su política de reducción del gasto público y cuestiona el funcionamiento de distintos organismos estatales, los trabajadores y profesionales del Garrahan vienen denunciando el deterioro de las condiciones laborales y presupuestarias.
En ese contexto, cualquier información relacionada con despidos, cesantías o desvinculaciones adquiere una enorme repercusión.
LA BATALLA POR EL RELATO
El caso también expone otra dimensión del conflicto: la batalla por quién impone el relato sobre lo que ocurre dentro del hospital.
De un lado aparecen funcionarios y comunicadores que difunden una determinada versión sobre la situación de los trabajadores.
Del otro, los propios trabajadores y representantes sindicales que responden públicamente y cuestionan esas afirmaciones.
Lezana decidió ubicarse en ese segundo lugar y rechazar de manera categórica la versión sobre su supuesta cesantía.
El punto central de su denuncia es sencillo:
si no fue cesanteada, ¿por qué se difundió públicamente que sí lo estaba?
La pregunta no es menor, especialmente cuando se trata de una dirigente sindical de una institución que se encuentra en el centro de una fuerte disputa política.
GARRAHAN: MUCHO MÁS QUE UNA PELEA SINDICAL
La discusión excede la situación particular de Norma Lezana.
El Hospital Garrahan representa uno de los principales símbolos de la salud pediátrica pública argentina. Por eso, cada conflicto laboral, presupuestario o político que lo atraviesa adquiere una dimensión nacional.
Para sus trabajadores, la discusión pasa por salarios, condiciones laborales, presupuesto y funcionamiento del hospital.
Para el Gobierno, forma parte de una discusión mucho más amplia sobre el tamaño del Estado y el gasto público.
Y en el medio quedan los pacientes y sus familias.
Por eso, cuando desde un funcionario o desde un medio de comunicación se afirma que un trabajador fue despedido o cesanteado, la precisión de la información debería ser una obligación, no una cuestión secundaria.
Lezana decidió responder.
Ahora la discusión queda planteada públicamente.
¿Fue cesanteada o no?
La secretaria general de APyT sostiene que no.
Y su mensaje apunta directamente contra quienes difundieron la versión contraria:
“Es mentira que esté cesanteada en el Hospital Garrahan”.
En una época donde la disputa política también se libra en las redes y en los medios, el caso Lezana vuelve a mostrar que muchas veces la pelea no es solamente por una medida laboral.
También es por quién tiene el poder de contar qué está pasando.
HORA REIMON
Donde el poder incomoda, ahí estamos.
