BOMBAZO: DENUNCIAN UNA FÁBRICA DE SEGUIDORES FALSOS ALREDEDOR DE JAVIER MILEI

 Un análisis de casi 2 millones de cuentas detectó una enorme cantidad de perfiles sin actividad y seguidores. El informe sostiene que la cuenta de X del Presidente habría incorporado al menos 500.000 cuentas sospechosas durante 2026.
Política01 de septiembre de 2026
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Lo que parecía una multitud digital podría tener mucho menos de multitud y mucho más de automatización.

Un informe difundido por Hora Reimon, a partir de un análisis realizado por el colega  Manu Jove sobre la cuenta de X de Javier Milei, encendió las alarmas: durante 2026, la cuenta presidencial habría sumado al menos 500.000 seguidores considerados sospechosos, en una operación que podría haber tenido como objetivo inflar artificialmente su volumen de seguidores y reforzar su imagen en redes.

El estudio analizó cerca de 2 millones de usuarios y encontró un dato particularmente llamativo: alrededor del 28% de las cuentas que siguen al Presidente no registra actividad.

Pero hay más.

Miles de perfiles creados durante este año aparecen sin publicaciones, mientras que una proporción significativa de las cuentas presenta características compatibles con perfiles utilizados para engrosar artificialmente una comunidad digital.

CASI 3 DE CADA 10 SEGUIDORES NO TIENEN SEGUIDORES

Uno de los datos más llamativos del análisis es que casi el 30% de las cuentas que siguen a Milei no tienen seguidores propios.

Es decir: perfiles que aparentemente existen para seguir, pero que prácticamente no construyeron una identidad digital propia.

En una red social donde el tamaño de una comunidad suele utilizarse como indicador de influencia política, estos números abren una pregunta incómoda:

¿Cuánto de la gigantesca audiencia digital de Milei es realmente orgánica?

UN NEGOCIO DE CIENTOS DE MILES DE DÓLARES

Según las estimaciones citadas en el informe, una operación de esta magnitud mediante servicios automatizados podría alcanzar un costo de hasta US$250.000.

La cifra resulta todavía más impactante si se considera que no se estaría hablando simplemente de unas pocas cuentas falsas, sino de una estructura capaz de introducir cientos de miles de perfiles dentro de una de las comunidades políticas más grandes de X.

El objetivo de este tipo de operaciones no necesariamente sería conseguir que un bot convenza a alguien.

La lógica es otra: fabricar volumen, instalar una sensación de mayoría y amplificar determinados mensajes.

En política digital, aparentar que algo tiene millones de seguidores puede ser tan importante como tenerlos realmente.

LA PREGUNTA QUE QUEDA FLOTANDO

Si los datos del informe se confirman, el problema excedería ampliamente una discusión sobre redes sociales.

Porque una cuenta presidencial no es una cuenta cualquiera.

La cantidad de seguidores, las tendencias, las interacciones y la capacidad de amplificación forman parte de la construcción de poder político y comunicacional.

Y entonces aparece la pregunta central:

¿Estamos frente a una comunidad digital gigantesca o frente a una audiencia inflada artificialmente?

El informe de Manu Jove, difundido por Hora Reimon, pone los números sobre la mesa.

Ahora habrá que determinar quién creó esas cuentas, quién las administró, quién pagó por ellas y, sobre todo, para qué.

Porque si casi uno de cada tres perfiles que siguen al Presidente carece incluso de seguidores propios, quizás la multitud que aparece en la pantalla sea bastante menos multitud de lo que parece.

En las redes de Milei, la pregunta ya no es cuántos lo siguen. La pregunta es cuántos existen realmente.

HORA REIMON — Donde el poder incomoda, ahí estamos.